Qué es el Plan Estratégico


Un Plan Estratégico Urbano no deja de ser una visión de esa ciudad que queremos todos los ciudadanos. Un modelo de ciudad a largo plazo donde nos gustaría vivir y dejar en herencia a las generaciones futuras. Un espacio urbano que permita el desarrollo económico y social de forma sostenida en el tiempo conservando su patrimonio natural y cultural.

Una ciudad plausible que potenciando sus singularidades, desarrollando innovaciones, eliminando o aminorando sus debilidades, incremente su competitividad en un entorno cambiante y globalizado donde pueda encontrar el equilibrio entre el nivel y la calidad de vida.

Este escenario es posible planteando los objetivos de futuro y las estrategias encaminadas a su consecución.


El éxito de un Plan Estratégico Urbano que se logre implementar no sólo se logra con la correcta identificación de los proyectos motores del cambio. Existen multitud de factores en el entorno urbano que no son controlados por los actores de dicho entorno; coyuntura económica nacional, europea o mundial, el clima de confianza en las posibilidades de la ciudad, las expectativas de los inversores en la ciudad.

De esta manera nos encontramos casos de ciudades que han ejecutado buena parte de sus proyectos estratégicos, pero en los que la ciudad no ha tenido el tipo o nivel de desarrollo económico y de cohesión social considerado, en un principio, deseable y posible, porque los condicionantes externos han sido o han permanecido más desfavorables de lo previsto.

En cuanto a la elaboración de un Plan Estratégico Urbano esta actividad no puede desligarse del concepto de gobernanza local, como instrumento de interacción entre los actores encuadrados en las estructuras económicas, sociales, culturales y asociaciones ciudadanas del municipio con fines o valores diversos pero con intereses convergentes en el territorio de la ciudad frente al modelo de administración local tradicional burocrática.

En definitiva se trata que tanto el gobierno local como el resto de actores que actúan en el mismo territorio remen en la misma dirección para la consecución del objetivo último que es el modelo de ciudad deseado.

Si buscamos una definición más científica podemos atender a la que propone Ángel Iglesias Alonso en la cual la planificación estratégica en la administración local se plantea como el proceso de identificar las fortalezas, debilidades, oportunidades y retos de la organización administrativa municipal con objeto de definir su misión y objetivos e identificar a sus actores críticos.

Así planteada la Planificación Estratégica supone dos cosas:

  1. Que los gobiernos locales miran a su entorno e interactúan con él en busca de mejorar la competitividad de la ciudad y la calidad de los servicios públicos locales y, en definitiva, el bienestar de sus vecinos,
  2. Al mismo tiempo se persigue un funcionamiento de la organización municipal que a partir del ejercicio del liderazgo político se aleje del tradicional modelo burocrático.

Según Boseman y Phatak, la dirección estratégica es aquel proceso preocupado por la determinación de la dirección futura de una organización y la implementación de decisiones que ayuden a alcanzar los objetivos a largo y corto plazo de la misma.

Según la Asociación Española de Contabilidad y Administración  de Empresas (AECA), la Planificación Estratégica es un proceso de planificación a largo plazo en el que se diferencian cuatro etapas: diagnóstico externo e interno de la unidad económica, establecimiento de objetivos a medio y largo plazo, elección de las estrategias a utilizar y ejecución y control de la aplicación de la estrategia y su grado de adecuación a los objetivos.

¿Por qué un plan estratégico para Marbella?

  • Determina el modelo de ciudad deseado en un horizonte temporal.
  • Analiza e identifica tendencias anticipando oportunidades y problemáticas futuras.
  • Profundiza en los aspectos de economía, eficiencia y eficacia.
  • Establece objetivos prioritarios asignando recursos, cada vez más limitados, a actuaciones críticas en base a un análisis riguroso y exhaustivo.
  • Presta mayor número de servicios públicos de mayor calidad con unos recursos cada vez más escasos.
  • Estimula la gobernanza mediante la coordinación entre administraciones, y entre éstas y los actores económicos y sociales, a partir de una mayor y mejor comprensión mutua de la situación actual de partida y de los objetivos estratégicos de futuro, generando consenso y compromiso social
  • Fortalece el tejido social y le hace partícipe en la toma de decisiones
  • Supera los ciclos políticos
  • Sirve como hoja de ruta,  como guía de trabajo, para todos los agentes sociales, para el corto, medio y largo plazo.
  • Mejora la toma de decisiones y simplifica los procesos de control y  evaluación aumentando la transparencia del gobierno local.

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