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El Ayuntamiento asegura que las islas ecológicas en el casco histórico suponen “enormes ventajas” y cuentan con la autorización de la Junta de Andalucía


El delegado municipal de Medio Ambiente, Antonio Espada, ha asegurado hoy que la instalación de islas ecológicas en el casco histórico de Marbella supone “enormes ventajas” y, además, cuenta con la autorización de la delegación provincial de Cultura de la Junta de Andalucía.

Esta estrategia demuestra, en opinión del concejal, “la demagogia y la hipocresía del PSOE al seguir instalado en posiciones que en nada benefician a la ciudadanía”.

Espada ha recordado que el problema de los contenedores de basura data al menos de la década de los 90 con la instalación de recipientes de madera que ocasionaban multitud de problemas como la escasez de capacidad, suciedad, malos olores.

Estos inconvenientes tampoco se solucionaron posteriormente con la colocación de 80 contenedores en carros de 240 litros de capacidad que además originaron un número excesivo de bidones por las calles del casco antiguo además del ruido que originaban los camiones de recogida a altas horas de las madrugadas.

Por ello, el Ayuntamiento “decidió atajar estos problemas de raíz” y optar por las islas ecológicas con experiencias muy positivas en ciudades con cascos históricos muy consolidados como Toledo, Sevilla o Córdoba.

Al respecto, la delegación municipal se reunió a finales de 2008 con los residentes y comerciantes de la zona para explicarles el proyecto, “sin recibir queja alguna por parte de los asistentes”.

El edil ha explicado que entre las múltiples ventajas de los contenedores soterrados se encuentra la ubicación de un número menor de recipientes en la vía pública pero con una mayor capacidad.

También permiten una mayor estabilidad ya que se impiden constantes desplazamientos  por parte de los operarios y molestias ocasionadas por el ruido.

Otras ventaja son la reducción del  impacto visual; el mantenimiento del entorno limpio; se minimiza el mobiliario urbano en superficie, son impermeables e inodoros; evitan la proliferación de parásitos en superficie; eliminan las barreras arquitectónicas para personas con minusvalías; permiten la clasificación y selección de los residuos; eliminan la contaminación acústica, posibilitan la rapidez y sencillez en su manejo, y reducen la contaminación atmosféricas.

Antonio Espada también ha asegurado que de forma paralela a la decisión de instalar los contenedores soterrados, el Ayuntamiento ha adoptado todas las medidas preventivas conforme a la normativa que regula la protección de este tipo de espacios.

En este sentido, se ha elaborado un proyecto de actividad arqueológica preventiva que ha contado con un informe emitido por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Málaga y con el visto bueno de la delegación provincial de Cultura.

En conclusión, “la instalación de contenedores soterrados en el casco antiguo responde a una solución técnica beneficiosa tanto para los turistas, residentes y comerciantes de la zona como de los servicios municipales de recogida”.