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El Ayuntamiento otorga una calle al decorador Pepe Carleton en el primer aniversario de su muerte


El Ayuntamiento de Marbella, con la alcaldesa, Ángeles Muñoz, al frente, ha rendido hoy un sentido homenaje al decorador Pepe Carleton en el primer aniversario de su muerte otorgándole el nombre de una calle que se ubica entre el hotel Senator y el centro comercial Tembo.
 
La regidora, acompañada por familiares de Carleton y otras personalidades del mundo de la cultura local, ha asegurado que el acto de descubrimiento de la placa con el nombre de Pepe Carleton supone “un testimonio duradero y de reconocimiento” a la figura de este decorador que desde el año 1957 estuvo afincado en Marbella.
 
Por su parte, la concejala de Cultura, Carmen Díaz, ha desgranado la trayectoria de Pepe Carleton, con quien la delegación municipal colaboró en el año 2008 dentro del ciclo dedicado al poeta y dramaturgo francés Jean Cocteau.
 
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Instalado con posterioridad en Madrid, en la Semana Santa de 1957 recala en Marbella con su amiga la diseñadora de moda Ana de Pombo (Ana Caller Donesteve), inaugurando el verano de ese mismo año “El camello dorado”, la primera boite (establecimiento a camino entre la discoteca y el pub en el que primaba el diseño) de la Costa del Sol, en Santa Petronila (al lado del Marbella Club). Con los años abriría un nuevo establecimiento cerca del hotel Meliá Don Pepe con el nombre de Cero, y contando como socia en la primera temporada con otro nombre reconocido de la hostelería marbellí: Menchu Escobar.
 
Pero sobre todo, Pepe Carleton era considerado con gran prestigio como decorador, trabajando para muchos de los multimillonarios y celebridades que conformaron esa Marbella de glamour, como por ejemplo la residencia del matrimonio Audrey Hepburn y Mel Ferrer, o la casa de Barbara Hutton.
 
  Gran relaciones públicas, supo contagiar su amor por el encanto de Marbella a personalidades como Edgar Neville, Luis Escobar, la Duquesa de Peñaranda (tía de la actual Duquesa de Alba), Antonio El Bailarín e incluso el célebre poeta, dramaturgo y cineasta francés Jean Cocteau, con quien mantendría una fluida correspondencia después de las estancias de éste en la ciudad.