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Viernes, 17 de Febrero de 2012 / 17:34 h.
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Actualidad municipal
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El Ayuntamiento de Marbella, a través de la delegación de Cultura, está preparando un homenaje ‘in memoriam’ a Pepe Carleton, que falleció el pasado fin de semana y fue enterrado el lunes día 13 en el cementerio marbellí.
José Emilio Carleton Abrines, conocido por todos como Pepe Carleton, fue un personaje fundamental en lo que se ha venido a llamar “la Marbella dorada”, por referir el inicio de la Marbella cosmopolita y elegante.
Nacido en el seno de una familia acomodada e hijo de diplomático, se educó en Tánger, donde trabaría relación con Paul y Jane Bowles, William Burroughs, Truman Capote, Tenesse Williams y, de manera más íntima, con Gore Vidal. Fue también amigo de paisanos tangerinos como el autor literario Emilio Sanz de Soto o el pintor José Hernández.
Instalado con posterioridad en Madrid, en la Semana Santa de 1957 recala en Marbella con su amiga la diseñadora de modas Ana de Pombo (Ana Caller Donesteve), inaugurando el verano de ese mismo año “El camello dorado”, la primera boite (establecimiento a camino entre la discoteca y el pub en el que primaba el diseño) de la Costa del Sol, en Santa Petronila (al lado del Marbella Club).
Con los años abriría un nuevo establecimiento cerca del hotel Melía Don Pepe con el nombre de “Cero”, y contando como socia en la primera temporada con otro nombre reconocido de la hostelería marbellí: Menchu Escobar. Pero, sobre todo, Pepe Carleton era considerado con gran prestigio como decorador, trabajando para muchos de los multimillonarios y celebridades que conformaron esa Marbella de glamour, como por ejemplo la residencia del matrimonio Audrey Hepburn y Mel Ferrer, o la casa de Bárbara Hutton.
Gran relaciones públicas, supo contagiar su amor por el encanto de Marbella a personalidades como Edgar Neville, Luís Escobar, la Duquesa de Peñaranda (tía de la actual Duquesa de Alba), Antonio ‘El bailarín’, e incluso el célebre poeta, dramaturgo y cineasta francés Jean Cocteau, con quien mantendría una fluida correspondencia después de las estancias de éste en la ciudad.
En 2008, Pepe Carleton colaboró con la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella en el ciclo dedicado a Jean Cocteau en el Centro Cultural Cortijo Miraflores.
Con el homenaje que en la actualidad se está preparando, el Ayuntamiento de Marbella quiere no sólo reconocer la contribución de Pepe Carleton para con su ciudad de adopción, sino también la difusión del conocimiento de personajes como el que nos ocupa, que han contribuido en gran parte a forjar la ciudad que hoy todos disfrutamos.
José Emilio Carleton Abrines, conocido por todos como Pepe Carleton, fue un personaje fundamental en lo que se ha venido a llamar “la Marbella dorada”, por referir el inicio de la Marbella cosmopolita y elegante.
Nacido en el seno de una familia acomodada e hijo de diplomático, se educó en Tánger, donde trabaría relación con Paul y Jane Bowles, William Burroughs, Truman Capote, Tenesse Williams y, de manera más íntima, con Gore Vidal. Fue también amigo de paisanos tangerinos como el autor literario Emilio Sanz de Soto o el pintor José Hernández.
Instalado con posterioridad en Madrid, en la Semana Santa de 1957 recala en Marbella con su amiga la diseñadora de modas Ana de Pombo (Ana Caller Donesteve), inaugurando el verano de ese mismo año “El camello dorado”, la primera boite (establecimiento a camino entre la discoteca y el pub en el que primaba el diseño) de la Costa del Sol, en Santa Petronila (al lado del Marbella Club).
Con los años abriría un nuevo establecimiento cerca del hotel Melía Don Pepe con el nombre de “Cero”, y contando como socia en la primera temporada con otro nombre reconocido de la hostelería marbellí: Menchu Escobar. Pero, sobre todo, Pepe Carleton era considerado con gran prestigio como decorador, trabajando para muchos de los multimillonarios y celebridades que conformaron esa Marbella de glamour, como por ejemplo la residencia del matrimonio Audrey Hepburn y Mel Ferrer, o la casa de Bárbara Hutton.
Gran relaciones públicas, supo contagiar su amor por el encanto de Marbella a personalidades como Edgar Neville, Luís Escobar, la Duquesa de Peñaranda (tía de la actual Duquesa de Alba), Antonio ‘El bailarín’, e incluso el célebre poeta, dramaturgo y cineasta francés Jean Cocteau, con quien mantendría una fluida correspondencia después de las estancias de éste en la ciudad.
En 2008, Pepe Carleton colaboró con la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella en el ciclo dedicado a Jean Cocteau en el Centro Cultural Cortijo Miraflores.
Con el homenaje que en la actualidad se está preparando, el Ayuntamiento de Marbella quiere no sólo reconocer la contribución de Pepe Carleton para con su ciudad de adopción, sino también la difusión del conocimiento de personajes como el que nos ocupa, que han contribuido en gran parte a forjar la ciudad que hoy todos disfrutamos.




























