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El Ayuntamiento solicita al Ministerio de Transportes la apertura provisional de la salida de la A-7 hacia la zona de Elviria tras constatar incidencias de movilidad y seguridad vial


El Ayuntamiento de Marbella solicitará al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible la apertura provisional de la salida de la A-7 hacia la zona de Elviria y Las Chapas, en el entorno de La Víbora, tras analizar las consecuencias del cierre ejecutado en septiembre. La alcaldesa, Ángeles Muñoz, ha anunciado que el Consistorio ha aprobado hoy en Junta de Gobierno Local remitir de manera urgente un informe pormenorizado que recoge las afecciones sobre el tráfico, la movilidad y la seguridad vial, y pide restablecer provisionalmente este acceso hasta que se ejecuten las infraestructuras previstas para reorganizar la circulación en el entorno. La regidora ha explicado que “la fecha del cierre se produjo de forma unilateral y sin comunicación previa al Consistorio ni a los vecinos, comercios y establecimientos afectados”. En este sentido, ha subrayado que “la autorización concedida en 2021 por la Demarcación de Carreteras del Estado contemplaba, además de la supresión de determinadas conexiones, la ejecución de un vial de servicio sur y la adaptación del enlace de Elviria, actuaciones que todavía no se han culminado”.

La primera edil ha recordado que desde la Administración local “ya se envió el 23 de septiembre un requerimiento para solicitar la apertura inmediata del ramal, sin que hasta la fecha se haya recibido respuesta”. Ahora, según ha especificado, tras el estudio realizado por los servicios municipales de Infraestructuras y Urbanismo, con el apoyo del área de Tráfico y de la Policía Local, el Consistorio trasladará nuevos argumentos técnicos, jurídicos y urbanísticos para reclamar una solución urgente. En este sentido, ha señalado que el informe incorpora las conclusiones del estudio elaborado por la Policía Local de Marbella el pasado 15 de octubre, que documenta las consecuencias del cierre mediante inspecciones, fotografías y un análisis de la circulación. Entre las principales incidencias detectadas figuran la concentración del tráfico en la avenida Jardines de la Golondrina, las retenciones y los alcances entre vehículos en el entorno de la A-7, así como el aumento de los recorridos por calles interiores con un carril por sentido y, en algunos tramos, con deficiencias en el firme.

Asimismo, el documento advierte de una mayor exposición de los peatones en las proximidades de centros educativos y comerciales, además de las repercusiones sobre los residentes, los hoteles, los alojamientos turísticos, los restaurantes y el conjunto de la actividad económica de la zona. “El enlace de Elviria está asumiendo actualmente movimientos de tráfico que antes se distribuían a través de otros accesos, sin que su configuración esté adaptada para absorber toda esa demanda”, ha resaltado Muñoz. A este respecto, ha manifestado que “todas estas circunstancias acreditan una alteración material en cuanto a los itinerarios habituales, con un gravísimo problema de funcionamiento y seguridad que debe ser atendido de manera inmediata sin esperar a la finalización de las obras definitivas”.

Como alternativa transitoria, la alcaldesa ha explicado que el Ayuntamiento propone recuperar exclusivamente el movimiento de salida desde la A-7 hacia el viario urbano, sin reabrir la incorporación a la autovía. “La solución planteada contempla un carril de desaceleración directo de aproximadamente 95 metros, con una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, que conectaría con un tramo de viario urbano de unos 40 metros hasta la glorieta de la avenida Víbora Baja”, ha apuntado la primera edil. Ha especificado que “según el estudio municipal, esta configuración permitiría restablecer el acceso con condiciones de seguridad vial mientras se completan el vial de servicio sur y la adaptación del enlace de Elviria, mientras que la propuesta no contempla recuperar la incorporación a la autovía, al considerar que puede presentar una mayor peligrosidad”. Así, ha indicado que esta medida contribuiría a aliviar la presión sobre el enlace de Elviria, reducir las retenciones que actualmente llegan hasta la A-7, evitar recorridos adicionales y distribuir mejor los desplazamientos, facilitando al mismo tiempo el acceso de los residentes y los servicios.