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Inauguración de la exposición ‘Ake Ehrenberg. Pinturas’ en el Centro Cultural Cortijo Miraflores


El Ayuntamiento de Marbella, a través de la delegación municipal de Cultura y Enseñanza, informa de que el próximo jueves, 17 de marzo, a las 20.00 horas, tendrá lugar en el Centro Cultural Cortijo Miraflores, la inauguración de la exposición de obras del pintor sueco Ake Ehrenberg.

Desaparecido hace 20 años, y cumpliendo el centenario de su nacimiento, el artista sueco ha dejado en España la mayor parte de su obra pictórica: cuadros que se atesoran bajo la protección de una Fundación Cultural que lleva su nombre. Caballos, toros, rostros, paisajes, flores y visiones del mar forman un tesoro en lo que puede ser el descubrimiento de un nuevo maestro del siglo XX.

Su biografía resulta casi tan apasionante como su pintura. Ake Ehrenberg, nacido en la localidad sueca de Kristianstaad en 1910, presumía de haber dado “tres veces y media la vuelta al mundo”, y de no haber dejado un solo momento de pintar. Todo lo que se cruzó por su camino quedó reflejado en sus lienzos. Hijo del pintor clásico, August Ehrenberg, Ake era conocido en su juventud como “el Van Gogh sueco”, por el carácter vital, vigoroso y brillante de sus cuadros, lo suficientemente cercanos al impresionismo como para identificar la tendencia; lo suficientemente lejanos como para reconocer un acento personal.

Al enfrentarse a la inmensidad de su obra, las sensaciones son múltiples, pero quizás sobre todas sus cualidades destaquen dos: el movimiento y la pintura. Ake apenas dibujaba, se iba a la pintura directamente, y con el óleo trazaba curvas y avenidas, escorzos y fugas que llenan de vida sus cuadros. La superación del primer impresionismo la cuenta así su viuda, la española Carmen Boixadós, quien estuvo a su lado hasta el último momento: “Un día, ¡Bendito día!, paseando según acostumbrábamos y conversando sobre la pintura, le dije: Ake, es hora que dejes tus prejuicios y te liberes de ellos(…) Mezcla, pinta y renuévate, pues tú llevas algo dentro que frena tus impulsos (…) A la mañana siguiente me rogó que pasara por el taller, lo que hice inmediatamente, y ante mis ojos apareció una ramo de flores como nunca había visto. Era una explosión de luz, belleza e intenso colorido, y desde entonces empezó un nuevo aspecto en su pintura (…) Cada vez que gestaba un nuevo cuadro yo le decía: “Cuando entras en tu taller te acompaña un rayo de naturaleza divina”.

Ake Ehrenberg, sin embargo, apenas vendió un puñado de cuadros en su vida (un millón de pesetas la más cara). Siguiendo los consejos de su padre, buscó el modo de subsistencia en otros campos y pintó por placer, por necesidad del espíritu. Enfermo del corazón, murió en Lund (Suecia) en 1990, y sus restos reposan en la iglesia de Andrarum. Uno de sus Cristos, figura por la que sintió una enorme fascinación, preside el ábside de este templo del siglo XX.

La exposición podrá visitarse, en los horarios habituales del centro, hasta el próximo día 8 de abril.