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Miércoles, 1 de Junio de 2011 / 14:30 h.
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Actualidad municipal
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El Ayuntamiento de Marbella, a través de la delegación municipal de Cultura y Enseñanza, informa de que mañana jueves, 2 de junio, se inaugurará a las 20.30 horas, en el Centro Cultural Cortijo Miraflores, la exposición de fotografías de Carlos Morales Mengotti titulada ‘Años Oscuros’. La exposición está organizada simultáneamente en el Museo del Grabado Español Contemporáneo y en el Cortijo Miraflores, donde permanecerá expuesta hasta el 2 de julio y hasta el 22 de julio, respectivamente.
Carlos Morales Mengotti, nacido en Valladolid (1944), es residente desde hace poco en Marbella, que ya le ha inspirado algunos sutiles paisajes. Juan Manuel Bonet – exdirector del Museo Nacional C.A. Reina Sofía – dice de él: fotógrafo y cineasta aparecido en escena en los “sixties”, fue incluido en 1970 en el número sobre la “ultrabanalité” de la gran revista suiza Camera.
En 1978 una de sus películas, Noche de curas, conoció un cierto “succès de scandale”. Sólo en fechas relativamente recientes ha comenzado a exponer de modo un poco sistemático su trabajo con la cámara, que está pendiente de ser descubierto por el gran público. Y a la vez, es una de las personas de su generación que ha sabido adaptarse mejor a las nuevas tecnologías. Cualquiera puede asomarse hoy a su universo, vía una muy completa página web, o vía Flickr. Recomiendo ambas experiencias, así como, ahora, la visita a la doble muestra marbellí documentada por el presente catálogo, y que tiene su origen en una generosa donación suya al Museo del Grabado Español Contemporáneo (MGEC), una de las dos sedes de la muestra, siendo la otra el Centro Cultural Cortijo de Miraflores.
Formado en la estética neorrealista, Morales-Mengotti tiene fotografías excelentes en esa onda, como las que integran el ciclo rural de Palancares (Guadalajara), de 1977, o como la de ambiente obviamente taurino titulada Sebastián Palomo Linares, que es de 1966, y que no es un retrato, sino una escena de taberna castiza, el fondo de la cual está ocupado por un cartel del diestro. En un principio fotografías como estas, presentan conexiones con la aludida poética neorrealista, aunque Morales-Mengotti, que no estuvo en contacto con la Real Sociedad Fotográfica, se considera más deudor de ejemplos foráneos, como la escuela del semanario Life, como lo enseñado por la citada Camera, o como la Sweet Life (1966) del holandés Ed van der Elsken, su principal faro, me subraya, por aquella época.
Carlos Morales Mengotti, nacido en Valladolid (1944), es residente desde hace poco en Marbella, que ya le ha inspirado algunos sutiles paisajes. Juan Manuel Bonet – exdirector del Museo Nacional C.A. Reina Sofía – dice de él: fotógrafo y cineasta aparecido en escena en los “sixties”, fue incluido en 1970 en el número sobre la “ultrabanalité” de la gran revista suiza Camera.
En 1978 una de sus películas, Noche de curas, conoció un cierto “succès de scandale”. Sólo en fechas relativamente recientes ha comenzado a exponer de modo un poco sistemático su trabajo con la cámara, que está pendiente de ser descubierto por el gran público. Y a la vez, es una de las personas de su generación que ha sabido adaptarse mejor a las nuevas tecnologías. Cualquiera puede asomarse hoy a su universo, vía una muy completa página web, o vía Flickr. Recomiendo ambas experiencias, así como, ahora, la visita a la doble muestra marbellí documentada por el presente catálogo, y que tiene su origen en una generosa donación suya al Museo del Grabado Español Contemporáneo (MGEC), una de las dos sedes de la muestra, siendo la otra el Centro Cultural Cortijo de Miraflores.
Formado en la estética neorrealista, Morales-Mengotti tiene fotografías excelentes en esa onda, como las que integran el ciclo rural de Palancares (Guadalajara), de 1977, o como la de ambiente obviamente taurino titulada Sebastián Palomo Linares, que es de 1966, y que no es un retrato, sino una escena de taberna castiza, el fondo de la cual está ocupado por un cartel del diestro. En un principio fotografías como estas, presentan conexiones con la aludida poética neorrealista, aunque Morales-Mengotti, que no estuvo en contacto con la Real Sociedad Fotográfica, se considera más deudor de ejemplos foráneos, como la escuela del semanario Life, como lo enseñado por la citada Camera, o como la Sweet Life (1966) del holandés Ed van der Elsken, su principal faro, me subraya, por aquella época.




























