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Martes, 3 de Marzo de 2009 / 17:49 h.
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Actualidad municipal
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La concejala de Seguridad Ciudadana, Mª Francisca Caracuel, ha hecho esta mañana un balance muy positivo de la actividad desplegada por la Policía de Barrio en su primer año de funcionamiento. La nueva unidad ha llevado a cabo en este periodo un total de 6323 comprobaciones informáticas de identificación -3.297 de personas y 3.026 de vehículos- debido a sospechas o incidentes de diversa naturaleza y ha realizado 2.314 visitas a establecimientos y colectivos, cifras que, a su juicio, evidencian “un trabajo a pie de calle exhaustivo y eficaz”.
Además, la Policía de Barrio ha tramitado 1.253 partes de anomalías a otras delegaciones, 91 infracciones urbanísticas, 1.153 avisos de infracción de ordenanza y 222 quejas de ocupación indebida de la vía pública. Asimismo, ha facilitado con su labor de detección la incoación de 667 expedientes por vehículos abandonados en vía pública, ha intervenido en 158 detenciones. En cuanto al número de multas impuestas, ha destacado que la media diaria se sitúa por debajo de los índices habituales, poniendo de manifiesto que “el afán de esta unidad no es recaudatorio ni sancionador”.
Para la responsable municipal de Seguridad Ciudadana, la presencia de la Policía de Barrio “ha tenido el doble efecto de aumentar la percepción de seguridad entre los ciudadanos y controlar las infracciones o los comportamientos incívicos”.
Caracuel ha reiterado el compromiso del Equipo de Gobierno en materia de seguridad y ha subrayado que la puesta en marcha de este nuevo modelo “responde a la voluntad de acercar la policía a los barrios” configurándose como un grupo “de prevención del delito, ayuda al ciudadano y con un amplio conocimiento de la problemática de cada zona”. Asimismo, ha resaltado el papel que está jugando la Policía de Barrio “en la formación del propio ciudadano, contribuyendo de este modo al desarrollo de conductas cívicas que favorezcan la convivencia pacífica”.
En cuanto a su campo de acción, la concejala ha recordado que el primer distrito se ha implantado en Marbella (Distrito Centro, Paseo Marítimo, Divina Pastora, Leganitos, Pilar-Miraflores, Santa Marta y El Barrio), así como en San Pedro (Centro, Divina Pastora, Fuente Nueva y El Arquillo) y ha avanzado que el segundo distrito entrará en funcionamiento de forma simultánea en Marbella y San Pedro a finales de año dentro del propósito del Ejecutivo local de extender la iniciativa a todo el término municipal en esta legislatura.
“Hay una demanda mayoritaria por parte de los colectivos vecinales y cada barrio quiere contar con su propia unidad”, ha afirmado Caracuel, si bien ha precisado que “la ubicación definitiva de este segundo distrito todavía no se ha concretado y se tienen que valorar parámetros diversos como el número de habitantes o viviendas”. En el mismo sentido, ha anunciado la incorporación de 30 nuevos agentes a la plantilla de la Policía de Barrio, integrada en estos momentos por 36 policías, 2 oficiales y 4 subinspectores.
La responsable de Seguridad Ciudadana ha indicado que la inversión en este primer año ha ascendido a 400.000 euros para la adquisición de 45 motos, 30 scooters y 15 motocicletas y ha adelantado que se contempla una nueva partida de entre 200.000 y 300.000 euros para nuevo material de refuerzo.
Caracuel ha explicado que la labor de la Policía de Barrio se desarrolla en tres grandes ámbitos: tráfico y seguridad vial, seguridad ciudadana y funciones administrativas. En el primero, las funciones más habituales se relacionan con la vigilancia del tráfico en el sector asignado; controles de seguridad escolar a la entrada y salida de los centros educativos dentro del Plan de Seguridad Escolar y en estrecha colaboración con el grupo de Apoyo a la Familia que trabaja con menores; regulación de puntos conflictivos; vigilancia de zonas peatonales y detección de vehículos abandonados en la vía pública.
En materia de seguridad ciudadana, las actuaciones se refieren a la vigilancia en vía pública previniendo la comisión de delitos y garantizando la seguridad de los vecinos, intervención ante conductas delictivas, control del absentismo escolar, vigilancia del consumo público de alcohol y drogas, así como la represión de conductas antisociales y vandálicas. Por último, la Policía de Barrio vela por el cumplimiento de las ordenanzas municipales y colabora en la vigilancia de mercados y el control de animales en la vía pública.





























